Hola, soy la Dra. Verónica Lisseth Hernández González.
Seguro que alguna vez te has hecho esta pregunta: «¿Por qué a mi amiga le funciona de maravilla esta dieta y a mí no?». La respuesta, que la ciencia ha confirmado en los últimos años, es fascinante: no existe una dieta perfecta que funcione igual para todos. La clave está en nuestro interior, en nuestro ADN y en el ecosistema de nuestro intestino.
Aquí es donde entran en juego dos disciplinas revolucionarias que están dibujando el futuro de la nutrición: la nutrigenética y la nutrigenómica. Hoy quiero explicarte de forma sencilla cómo estas ciencias nos permiten crear un mapa de alimentación único para ti.
Índice del artículo:
1. Nutrigenética y Nutrigenómica: ¿Cuál es la diferencia?

Aunque suenen parecidas, estas dos ciencias se enfocan en ángulos distintos de la misma increíble historia: la relación entre tus genes y tu comida.
- 🧬 Nutrigenética: Imagina que es el manual de instrucciones de tu cuerpo. Esta ciencia estudia cómo tus variaciones genéticas únicas hacen que reacciones de forma diferente a los nutrientes. Por ejemplo, te ayuda a entender por qué tu cuerpo metaboliza la cafeína más rápido o más lento, o si tienes una predisposición genética a necesitar más vitamina D.
- 🍎 Nutrigenómica: Esta es la ciencia que estudia cómo lo que comes puede reescribir partes de ese manual. Analiza cómo los alimentos y sus compuestos bioactivos pueden «encender» o «apagar» ciertos genes, ayudando a prevenir enfermedades o, por el contrario, activando una predisposición a ellas.
En resumen: la nutrigenética lee tu mapa genético, y la nutrigenómica te enseña a usar la nutrición para navegar ese mapa de la mejor manera posible.
2. Cuando los Genes Marcan la Diferencia: Los SNPs
Una de las claves de la nutrigenética son los polimorfismos de nucleótido simple (SNPs). No te asustes por el nombre. Piénsalo así: son pequeñas variaciones en tu código de ADN que te hacen único, como si fueran diferentes ediciones de un mismo libro. Estas pequeñas diferencias explican muchas cosas:
- Por qué algunas personas con una variante en el gen MTHFR necesitan más folato y vitamina B12 para mantener su corazón sano.
- Cómo ciertas variaciones en el receptor de la Vitamina D (VDR) pueden influir en tu salud ósea y tu riesgo de osteoporosis.
- Por qué una dieta alta en grasas saturadas puede disparar el riesgo de síndrome metabólico en unas personas y no en otras, según sus genes de apolipoproteínas (APOC3).
3. El Papel del Microbioma: Nuestro «Tercer Genoma»

Nuestra genética no es la única que importa. También contamos con la de los billones de microorganismos que viven en nuestro intestino: el microbioma. Este «tercer genoma» es fundamental para producir vitaminas, regular nuestras defensas y obtener energía de la comida.
Podemos clasificar los microbiomas en tres grandes equipos o enterotipos:
- Enterotipo I (Bacteroidetes): Los expertos en fermentar carbohidratos y proteínas de origen vegetal.
- Enterotipo II (Prevotella): Los especialistas en sintetizar vitaminas del grupo B.
- Enterotipo III (Ruminococcus): Los más comunes y eficientes aprovechando los azúcares.
Saber qué equipo domina en tu intestino nos permite diseñar una dieta que los mantenga felices y trabajando a tu favor.
4. El Futuro es Hoy: La Nutrición de Precisión

La integración de toda esta información (genética, epigenética, microbioma y nutrición) está cambiando las reglas del juego. La nutrición del futuro ya no se basa en recomendaciones genéricas, sino en una estrategia totalmente personalizada.
Esto nos permite:
- Anticipar tus riesgos individuales de desarrollar ciertas enfermedades.
- Optimizar tu dieta para que se ajuste como un guante a tu perfil genético.
- Desarrollar terapias nutricionales mucho más eficaces.
En Mindgen, vemos la nutrigenómica y la nutrigenética como herramientas prácticas y poderosas para mejorar tu salud desde la raíz. Comprender cómo dialogan tus genes, tu dieta y tu microbioma es la clave para diseñar estrategias de bienestar y longevidad que realmente funcionen para ti.
5. Preguntas Frecuentes (FAQ)
1. ¿Cuál es la diferencia principal entre nutrigenética y nutrigenómica?
En pocas palabras: la nutrigenética estudia cómo tus genes afectan tu respuesta a la comida (de tus genes a la dieta). La nutrigenómica estudia cómo la comida afecta la expresión de tus genes (de la dieta a tus genes).
2. Si mis genes indican un riesgo, ¿significa que tendré esa enfermedad?
No, en absoluto. La genética te muestra una predisposición, no una sentencia. Aquí es donde entra la epigenética y la nutrigenómica: tus hábitos, tu alimentación y tu estilo de vida pueden «apagar» la expresión de esos genes de riesgo. Tienes un gran poder para cambiar tu destino genético.
3. ¿Un test nutrigenético me dirá exactamente qué comer?
Te dará recomendaciones muy personalizadas y valiosas. No te dirá «come 3 manzanas al día», pero sí te indicará si tienes una mayor necesidad de ciertos nutrientes (como folato o vitamina D), cómo metabolizas las grasas o los carbohidratos, y qué alimentos pueden ser más beneficiosos o perjudiciales para tu perfil genético.
4. ¿Puedo cambiar mi microbioma intestinal?
Sí, y de forma relativamente rápida. Tu microbioma es muy sensible a los cambios en la dieta. Al introducir más fibra, alimentos fermentados y una mayor variedad de vegetales, puedes mejorar significativamente la diversidad y el equilibrio de tus bacterias intestinales en cuestión de semanas.
5. ¿La nutrigenética es solo para personas con enfermedades?
No, es para todos. Es una herramienta increíblemente poderosa para la prevención. Conocer tu mapa genético te permite tomar decisiones informadas sobre tu alimentación y estilo de vida para optimizar tu salud y minimizar riesgos futuros, incluso si te sientes perfectamente sano/a hoy.
¿Quieres conocer cómo tu genética y tu microbioma pueden ayudarte a comer mejor y vivir más sano? Te invito a dar el primer paso hacia tu nutrición de precisión.
Un abrazo,
Dra. Verónica Lisseth Hernández González

