Hola, soy la Dra. Verónica Lisseth Hernández González.
En este artículo vamos a explorar juntos el mundo de la celiaquía, una condición que va mucho más allá de una simple «intolerancia al gluten». Descifraremos las señales de tu cuerpo y entenderemos cómo puedes recuperar tu bienestar.
Índice del artículo:
1. Imagina esto: Tu cuerpo se confunde

La celiaquía es una condición autoinmune. ¿Qué significa esto en palabras sencillas? Imagina que tu sistema de defensa, ese ejército que te protege de virus y bacterias, se confunde. Cuando comes gluten (esa proteína del trigo, la cebada o el centeno), tu sistema inmunitario lo identifica por error como un enemigo y, en su afán por protegerte, ataca las paredes de tu intestino delgado.
Este daño continuado hace que tu intestino no pueda absorber bien los nutrientes esenciales de la comida. Es como intentar regar una planta con una manguera llena de nudos: el agua no llega, y la planta no puede nutrirse. Eso es justo lo que le pasa a tu cuerpo, y por eso los síntomas van mucho más allá de un simple dolor de tripa.
2. Las mil caras de la celiaquía: ¿Te suena alguna?
Una de las cosas que más dificulta el diagnóstico es que la celiaquía no se presenta igual en todo el mundo. Es un verdadero camaleón. Sus señales pueden ser evidentes o susurros casi imperceptibles.
Las señales que te da tu sistema digestivo:
- Esa hinchazón abdominal constante que te obliga a desabrocharte el pantalón después de comer.
- Gases, digestiones pesadas y dolor que no entiendes de dónde viene.
- Periodos de diarrea que se alternan, a veces, con estreñimiento.
- Náuseas o incluso vómitos después de ciertas comidas.
Cuando tu cuerpo te habla desde otros lugares:
Y aquí es donde se esconde la gran confusión. Muchas veces, el intestino sufre en silencio, pero tu cuerpo grita por otro lado:
- Un cansancio crónico: No es sueño, es una fatiga profunda que te impide funcionar en tu día a día.
- Tu estado de ánimo: Puedes sentirte más irritable, ansioso/a o incluso con síntomas de depresión.
- Señales en tu piel y pelo: Caída del cabello, erupciones que pican o esas molestas llaguitas en la boca.
- En las mujeres: Ciclos menstruales irregulares o problemas de fertilidad.
- En los niños: Es fundamental estar atentos si hay un retraso en el crecimiento, irritabilidad o problemas en el esmalte de sus dientes.
3. El camino para ponerle nombre: ¿Cómo saber si es celiaquía?
Si te has sentido identificado/a con varios de estos puntos, el siguiente paso es buscar respuestas. El diagnóstico es como un trabajo de detective que combina varias pistas:
- La pista genética (HLA-DQ2 y DQ8): Piensa en esto como el mapa de tus predisposiciones. Si no tienes estos marcadores genéticos, es prácticamente imposible que desarrolles la enfermedad. Si los tienes, significa que tienes más probabilidades, y es una razón de peso para seguir investigando.
- Los «chivatos» en la sangre: A través de un análisis de sangre, buscamos anticuerpos específicos (como la antitransglutaminasa). Son como pequeñas alarmas que nos indican que tu sistema inmunitario está reaccionando al gluten.
- La confirmación final: La prueba definitiva es una biopsia intestinal. Aunque la palabra asuste, es un procedimiento sencillo que nos permite ver directamente si existe daño en las vellosidades de tu intestino.
4. El tratamiento: El inicio de tu nueva vida

Y ahora, la pregunta más importante: ¿qué hago si me diagnostican celiaquía? Sé que escuchar la frase «una dieta estricta sin gluten para toda la vida» puede sonar abrumador. Pero quiero invitarte a cambiar la perspectiva: no es un final, es el principio de tu bienestar.
Es la única herramienta que tenemos, y es increíblemente poderosa. Al eliminar el gluten, permites que tu intestino se regenere, que tu cuerpo vuelva a absorber los nutrientes que necesita y, lo más importante, que tú recuperes tu energía y tu calidad de vida. Los síntomas desaparecen y vuelves a sentirte tú.
5. Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre la Celiaquía
1. ¿Ser celíaco es lo mismo que tener alergia al trigo?
No. La alergia al trigo es una reacción del sistema inmune a las proteínas del trigo que puede causar urticaria o anafilaxia. La celiaquía es una enfermedad autoinmune que daña el intestino por la ingesta de gluten, presente no solo en el trigo.
2. Si dejo el gluten y me siento mejor, ¿significa que soy celíaco?
No necesariamente. Podrías tener «sensibilidad al gluten no celíaca». Es crucial no autodiagnosticarse ni retirar el gluten antes de hacerse las pruebas, ya que podría dar un falso negativo. Consulta siempre a un profesional.
3. ¿La celiaquía se puede curar o desaparece con el tiempo?
No. A día de hoy, la celiaquía es una condición crónica y no tiene cura. El único tratamiento es seguir una dieta estricta sin gluten de por vida para mantener a raya los síntomas y el daño intestinal.
4. ¿Tener los genes HLA-DQ2/DQ8 positivos significa que soy celíaco?
No. Significa que tienes la predisposición genética a desarrollarla. Alrededor de un 30% de la población tiene estos genes, pero solo un pequeño porcentaje desarrolla la enfermedad. Si el test es negativo, sí que se puede descartar la celiaquía casi con total seguridad.
5. ¿Es suficiente con comer productos «sin gluten»?
Hay que tener mucho cuidado con la contaminación cruzada. Usar la misma tostadora, tabla de cortar o aceite para freír alimentos con y sin gluten puede ser suficiente para desencadenar una reacción. Es importante tener utensilios separados y una buena higiene en la cocina.
6. ¿Si soy celíaco, mis hijos también lo serán?
No obligatoriamente, pero tienen un mayor riesgo. Si un familiar de primer grado (padre, hijo, hermano) es celíaco, la probabilidad de desarrollarla aumenta a un 10-15%.
7. ¿Se puede desarrollar la celiaquía en la edad adulta?
Sí, totalmente. La celiaquía puede activarse a cualquier edad, incluso si has comido toda tu vida sin problemas. A veces, un evento como una infección, un embarazo o un periodo de estrés puede actuar como desencadenante.
8. ¿La avena contiene gluten?
La avena por naturaleza no contiene gluten, pero casi siempre se contamina en su cultivo, transporte y envasado al estar en contacto con trigo, cebada y centeno. Por ello, una persona celíaca solo debe consumir avena certificada como «sin gluten».
9. ¿Qué pasa si me salto la dieta de vez en cuando?
Aunque no siempre notes síntomas inmediatos, cada vez que consumes gluten, se produce una reacción inmunológica y un daño en tu intestino. A largo plazo, estas transgresiones pueden llevar a complicaciones serias de salud. La dieta debe ser estricta.
10. Además de la dieta, ¿necesito algo más?
Al principio, tu médico podría recomendarte suplementos de vitaminas o minerales (hierro, calcio, vitamina D) si el daño intestinal ha provocado malabsorción. Con el tiempo y la recuperación del intestino, esto suele regularse.
Espero que esta información te sea de gran utilidad. En Mindgen, creemos firmemente en el poder de la medicina preventiva y personalizada para darte el control sobre tu bienestar.
Un abrazo,
Dra. Verónica Lisseth Hernández González


